La evolución de la situación económica actual hace que una de las alternativas del ERE sean los planes de prejubilación. Estos permiten abordar ajustes de plantilla, asegurando a los trabajadores afectados, un plan de rentas asociado a la edad de su jubilación. Especialmente en un momento tan complejo como el actual, las prejubilaciones son una alternativa a tener muy en cuenta para abordar posibles procesos de reestructuración.

¿Qué son las “prejubilaciones”?

Las prejubilaciones son sistemas de desvinculación laboral. Consisten en garantizar a la persona trabajadora unas rentas periódicas desde la fecha de extinción de su contrato hasta una posible edad de acceso a su jubilación, sea esta anticipada u ordinaria. Además, permiten mantener las cotizaciones a la Seguridad Social mediante la suscripción de convenios especiales, evitando posibles penalizaciones en el acceso a su jubilación.

El concepto de prejubilación puede abarcar diferentes figuras jurídicas, pero siempre con un mismo objetivo, que es minimizar los daños que la extinción produce. Esto ha permitido y está permitiendo realizar restructuraciones y extinciones complejas de una forma no traumática, en beneficio de los propios trabajadores afectados.

El diseño del plan de prejubilación

El diseño de un plan de Prejubilación requiere del trabajo de un equipo multidisciplinar, con actuarios y expertos en previsión social, con la finalidad de proceder a los análisis financieros, simulación de escenarios y definición final del plan. Normalmente, la implementación de un Plan de Prejubilación conlleva el desarrollo de tres fases más diferenciadas:

Fase de diseño y ajuste económico:

Previamente a iniciar cualquier proceso de negociación con los trabajadores, es preciso elaborar un proyecto de inversión. Este debe tener en cuenta una visión general de la organización, para diseñar un mapa suficiente de soluciones alternativas adecuadas a las peculiaridades del colectivo estudiado.

En dicho Proyecto de Inversión, cada opción, según edades de jubilación, porcentaje del sueldo garantizado, etc., debe contener los parámetros que ayuden a la decisión y entre ellos: 

  • El coste asociado a cada alternativa.
  • Los beneficios económicos que cada alternativa ofrece a los trabajadores afectados.
  • Los gastos que se evitará la empresa y el impacto que tendrá en la Cuenta de Explotación de los próximos ejercicios, así como su plazo de recuperación.
  • La instrumentación jurídica, implicaciones y coste de alternativas, entre otros.

Fase de implementación:

Esta fase se inicia con la presentación del Programa de Prejubilaciones a la comisión negociadora o trabajadores que se vean afectados. Se busca que adquieran los conocimientos y confianza en el mismo, de manera que el desarrollo de la negociación sea breve, eficaz y culmine con acuerdo.

Posteriormente se puede proceder a la elaboración de documentos de Beneficios Económicos Individuales en los que se detalla, mes a mes, la estimación de prestaciones públicas (Desempleo, Subsidio y Pensión) y la corriente cierta de Indemnizaciones que los complementan.       

A su vez, requiere la elaboración de la documentación legal y económica, individual que corresponda a los tipos de soluciones que se hubieran decidido. Por último, se presenta el programa a los trabajadores.

En el caso de tratarse de un programa de prejubilaciones de carácter voluntario, cobra especial importancia todas aquellas actividades orientadas a captar la voluntad del trabajador. Para ello, es necesario informar personalmente a todos los trabajadores afectados del contenido del programa y de las garantías que ofrece al trabajador, así como a sus beneficiarios.

Fase de gestión, tutela y seguimiento:

Una vez se produce la comunicación y desvinculación del trabajador afectado, se puede brindar un servicio de acompañamiento al empleado, que transcurre desde que los trabajadores causan baja definitiva en la empresa hasta que tienen reconocida la pensión de jubilación.

Dicho acompañamiento incluye entre otros, la generación de la documentación necesaria para las prestaciones que tuvieran lugar hasta la finalización de los compromisos. Algunos ejemplos de ellos son:            

  • Solicitud de la Prestación Contributiva por Desempleo, si corresponde.          
  • Convenio Especial de Cotización.  
  • Prestaciones de Muerte y Supervivencia.            
  • Pensión de Jubilación.    
  • Reclamaciones administrativas ante los organismos públicos.
  • Atención personal continuada en cuanto a las obligaciones legales y administrativa, plazos, requisitos, etc.

El valor que aporta Gestolasa

Gestolasa brinda un servicio especializado en previsión social y planes de desvinculación vía prejubilación, contando con una experiencia de más de 30 años en el mercado y habiendo asesorado a más de 300 empresas en este tipo de soluciones.

Nuestro equipo de consultores y actuarios se encarga del el diseño, análisis financiero e implementación del plan. Además, algo que nos diferencia es que no intervenimos en el mercado asegurador en calidad de broker, realizando el análisis con independencia del vehículo de financiación.

También contamos con un equipo de asesores especializados en seguridad social, que se encargan de la gestión y acompañamiento del personal pasivo, desde el momento de desvinculación y hasta su jubilación.

En nuestro próximo artículo sobre Previsión Social, daremos a conocer las variables determinantes a la hora de diseñar un Plan de Prejubilación, entre ellas:

  • La instrumentación Jurídica
  • La duración del plan
  • Las condiciones que está ofreciendo el mercado

¡Síguenos en LinkedIn para mantenerte al día de nuestros últimos posts, haciendo clic aquí!

Para más información sobre Previsión Social y Planes de Prejubilación, escríbenos a gestolasa@gestolasa.es o consulta nuestra sección de Previsión Social.