Table of Contents
Absentismo en niveles récord
Los datos más recientes respaldan que el absentismo en 2025 es muy elevado, posiblemente en niveles récord dentro de las series de la mayoría de los observatorios; además, hay una tendencia clara de crecimiento, especialmente en los procesos de incapacidad temporal, en su duración y en el coste económico para las empresas.
Dolor y salud mental, más de la mitad de las bajas
Los registros de 2024-2025 muestran que más del 50 % de las bajas por enfermedad común se concentran en dos grandes grupos de patologías: dolor y salud mental. Ambos destacan no solo por el número de procesos de incapacidad temporal que originan, sino también por la duración media de las bajas, que supera con frecuencia los periodos habituales de recuperación.
Industria: el sector más afectado
Esta prolongación de los procesos incrementa el volumen total de jornadas perdidas y eleva el coste asociado a la ausencia de personal. En este escenario, se observa además un repunte del absentismo en el sector industrial, donde la combinación de esfuerzos físicos, movimientos repetitivos y entornos de alta demanda laboral favorece la incidencia de las mismas patologías de dolor y salud mental, contribuyendo de forma notable al aumento global de las jornadas no trabajadas.
Gestión temprana de la incapacidad permanente
El mensaje es contundente: el absentismo se mueve en cotas históricas, con el dolor musculoesquelético y la salud mental como responsables de más de la mitad de las bajas. El sector industrial encabeza el ranking, afectado de lleno por estas patologías que alargan las ausencias y encarecen la producción. Frente a esta realidad, una herramienta clave para controlar la incapacidad temporal y espaldar al trabajador es la gestión temprana y responsable de la incapacidad permanente. Detectar a tiempo los casos crónicos sin respuesta terapéutica evita procesos prolongados, reduce sufrimiento y costes, y facilita una resolución adecuada y justa que da prioridad al apoyo del trabajador enfermo, además de beneficiar a la empresa.
Herramientas de diagnóstico: apoyo clave
En este escenario, cobra especial importancia contar con herramientas de diagnóstico de absentismo que identifiquen de forma temprana los casos de incapacidad permanente y contribuyan a reducir la tasa global de absentismo en las organizaciones y los costes que genera, a la vez que ofrecen un apoyo más eficaz y humano a las personas trabajadoras afectadas.







