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Daniel Kahneman, Premio Nobel de economía 2002, en su libro “Pensar rápido, pensar despacio” nos invita a una reflexión sobre nuestra extraordinaria capacidad para permanecer ciegos ante lo que se nos presenta como evidente: “Podemos estar ciegos para lo evidente y ciegos, además, para nuestra ceguera”.
La pregunta por tanto es ¿cómo ser conscientes de nuestra propia ceguera? La respuesta que proponemos es la puesta en marcha de un programa de afloramiento de discapacidad latente en las organizaciones
La discapacidad latente (no reconocida) de nuestros propios trabajadores es una oportunidad perdida para realizar una política real de inclusión que, además, nos permita:
- Cumplir con los criterios ESG (environmental, social and governance)
- Alinearse con 5 de los 17 objetivos ODS (Objetivos Desarrollo Sostenible).
- Mejorar la Responsabilidad Social Corporativa de la compañía.
- Cumplir con la Ley general de discapacidad
Pero, antes de concretar nuestra propuesta, pongamos en contexto la situación actual y analicemos las causas de ese olvido o “ceguera”.
En la actualidad, los criterios ESG y los ODS ya no son simples tendencias o conceptos lejanos, sino que se han integrado profundamente en la estrategia empresarial de las organizaciones españolas. Sin importar su tamaño o sector de actividad, las empresas están enfocando sus esfuerzos en una variedad de objetivos como sostenibilidad, medio ambiente, transparencia, igualdad de género y diversidad. Sin embargo, existe un área crucial que, aunque debería ser un eje central, continúa siendo una asignatura pendiente en muchas organizaciones: la inclusión de personas con discapacidad en el entorno laboral.
El olvido de la inclusión: la realidad de las personas con discapacidad
En España, cerca del 6,5% de la población en edad laboral, es decir, alrededor de 2 millones de personas, tiene reconocida alguna discapacidad (Fuente: INE). Sin embargo, a pesar de la legislación vigente, que obliga a las empresas de más de 50 empleados a contratar al menos un 2% de personas con discapacidad o implementar medidas alternativas, muchas organizaciones siguen sin cumplir esta normativa. La falta de visibilidad de esta inclusión en las plantillas de las empresas no se debe a la inexistencia de trabajadores con discapacidad, sino a una falta de apertura y adaptación por parte de las organizaciones.
Lo que muchas empresas no perciben es que, probablemente, ya cuentan con empleados que tienen algún tipo de discapacidad no reconocida. La razón principal de esta omisión radica en el temor a las repercusiones negativas en sus puestos de trabajo, pues muchos empleados no se atreven a manifestar su condición por miedo a ser estigmatizados o a enfrentarse a sesgos limitantes acerca de su capacidad de adaptación al entorno laboral. Sin embargo, este miedo se basa en concepciones erróneas y limitantes, pues la integración de personas con discapacidad no solo es beneficiosa para el trabajador, sino también para la propia empresa.
El impacto de incluir personas con discapacidad en la empresa
La integración de personas con discapacidad representa una oportunidad estratégica para las empresas, que no solo cumplen con la legislación, sino que también alinean sus políticas con los criterios ESG, promoviendo la diversidad, la igualdad y la inclusión. Sin embargo, es fundamental reconocer que este proceso no se trata solo de cumplir con un porcentaje. Es una acción de responsabilidad social corporativa (RSC) que beneficia tanto a la organización como a sus empleados. Las empresas que incluyen personas con discapacidad en sus equipos no solo amplían su perspectiva, sino que fomentan una cultura organizacional más inclusiva, diversa y resiliente.
Cómo ayudar a las empresas a implementar la inclusión de personas con discapacidad
Nuestra propuesta es ayudar a las empresas a “aflorar” ese talento oculto dentro de sus organizaciones, permitiéndoles cumplir con la Ley General de Discapacidad (LGD) y fortalecer su compromiso con la responsabilidad social. Este proceso incluye el diseño de planes personalizados, la comunicación interna, y la atención anónima a los empleados para identificar y reconocer a aquellos que podrían beneficiarse del reconocimiento oficial de discapacidad. Asimismo, apoyamos a las empresas en la gestión de la obtención de los certificados de discapacidad de sus trabajadores, lo cual no solo les permite cumplir con la ley, sino también alinearse con hasta cinco ODS fundamentales, tales como:
- Reducción de las desigualdades
- Trabajo decente y crecimiento económico
- Igualdad de género
- Salud y bienestar
- Comunidades sostenibles e inclusivas
Un futuro justo e inclusivo está en nuestras manos
La inclusión de la discapacidad en la empresa no solo es una obligación legal, sino una oportunidad para impulsar el talento, la diversidad y la responsabilidad social. Aflorar la discapacidad latente dentro de tu organización es el primer paso para construir un entorno laboral más inclusivo y alineado con los criterios ESG y ODS.
Si quieres saber cómo podemos ayudarte a identificar y gestionar estos casos en tu empresa, visita nuestra página de servicio y descubre cómo dar el siguiente paso hacia una inclusión real y efectiva.**
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En nuestra experiencia de más de 35 años en el diagnóstico y gestión de la incapacidad y discapacidad, sabemos que las empresas pueden adoptar una serie de medidas para facilitar este proceso. A través de acciones concretas y personalizadas, las organizaciones pueden identificar a las personas con discapacidad en su plantilla, promoviendo un entorno de trabajo más inclusivo y cumpliendo con la legislación de forma efectiva.
Con más de 30 años de experiencia, prestamos servicios a más de 600 empresas.
Somos un amplio equipo de profesionales especializados en Derecho Laboral y Seguridad Social, Previsión Social, Análisis Actuarial, Externalización de procesos de RRHH y Gestión de la Incapacidad Permanente.